José Luis Morato Gómez José Luis Morato Gómez Moderator

Aprovechar el finiquito para montar una franquicia

Sin empleo y con unos ahorros en el banco, un espíritu emprendedor puede plantarle cara a la crisis y salir adelante. Una buena solución es apostar por el sistema de franquicias, que ofrece más seguridad que un negocio aislado y jugosos retornos.

"Con el finiquito, me monto una franquicia y cambio de aires". Esta es una expresión que muchos emprendedores, que han perdido su empleo por culpa de la crisis, pueden pronunciar para salir adelante. Paloma Fernández, emprendedora de Madrid, pronunció esta frase hace año y medio.

"Cuando las cosas se tuercen, mejor pensar en positivo y buscar soluciones. Cuando me echaron de la empresa en la que trabajaba, pensé que montar una franquicia y ser empresaria era la salida más correcta para mí", explica.

En tan sólo unos meses, puso en marcha una tienda de decoración y productos del hogar bajo la marca Casa Joven. "Los comienzos no son fáciles porque te enfrentas a un montón de dudas. Escoger el establecimiento apropiado, montar todo el comercio de la forma adecuada o preparar el buzoneo para darte a conocer, son sólo algunas de las cosas que hay que platearse", cuenta Fernández.

"La principal ventaja de escoger la opción de la franquicia es que vas, en todo momento, de la mano de expertos que han pasado por tu experiencia, que te guían y aconsejan los mejores pasos a seguir", apunta la emprendedora.

¿Y cuánto dinero hace falta para montar una franquicia? La inversión varía en función del tipo de comercio y establecimiento que se quiera organizar. En 2007, el 49% de las cadenas que se abrieron lo realizaron con una inversión inicial de 60.000 euros. Las grandes cadenas, que requieren 300.000 euros para su apertura, representan tan sólo el 4,5% del total.

El ejemplo de las empresas que pueden abrirse con unos 90.000 euros es amplio: un local de comida rápida, una tienda de moda, un centro de estética, una academia o una cadena de servicios para pymes, son algunos de ellos.

Demanda
"Los sectores de la estética, la salud y el culto al cuerpo, tienen mucha demanda y son interesantes", apunta Santiago Barbadillo, director general de Barbadillo y Asociados, una de las dos grandes consultoras de este sistema de negocio que hay en España. Además, "todos aquellos en los que el local no sea un elemento decisivo, tienen buena salida", añade el ejecutivo.

De cualquier manera, "más que citar sectores, hay que hablar de empresas y cada vez más. Muchas compañías ubicadas en sectores exitosos no triunfan y viceversa", asegura Eduardo A. Tormo, director general de la otra gran consultora de franquicias, Tormo y Asociados.

"En el caso de emprendedores e inversores en el ámbito del retail y restauración hay que asumir unas menores ventas iniciales, no exentas de beneficios, con la contrapartida de poder conseguir mejores emplazamientos y menores costes", añade Tormo.

Por ello, "hay que estudiar muy bien las preferencias de cada uno y, sobre todo, que la actividad del negocio motive y satisfaga", dice Barbadillo. Además, "hay que conocer el sistema con todas sus ventajas e inconvenientes, no se debe cegar por ninguna empresa sin comprobar todo aquello que es necesario conocer sobre la cadena", apunta Tormo.

Pero, ¿por qué montar una franquicia y no un negocio independiente? "Porque juegas con ventaja. El sistema de franquicia reduce mucho el riesgo de fracaso", asegura Barbadillo. Asimismo, "la tendencia de los negocios, la logística, el márketing y en enfoque hacia el cliente están en manos de la cadena", recalca Tormo.

"A la franquicia no le va bien la crisis, pero es verdad que protege al emprendedor más que otros sistemas", comenta Barbadillo, que añade que "al menos, la tormenta ha traído una ventaja comparativa: ahora hay locales disponibles para empezar".

Además, "en tiempos de ajuste, la franquicia se destaca y obtiene excelentes crecimientos, mientras en situaciones favorables sus resultados son también buenos", asegura Tormo.

Ventajas
-Disminución del riesgo empresarial.
-Cobertura existencial.
-Ser dueño de un negocio propio.
-Costes inferiores a establecer un negocio de forma independiente.
-Formación inicial y permanente.
-Desarrollo más rápido que el de una actividad independiente.
-Reconocimiento de marca.
-Publicidad.
-Zona de exclusividad.
-Facilidades de financiación.
-Beneficios de la I+D+i de la central de franquicias.

Inconvenientes
-Costes adicionales.
-Limitaciones en la operativa.
-Limitaciones para la venta o traspaso del negocio.
-Riesgos adicionales asociados a la gestión del franquiciador.
-Mayor control de actuaciones.
-Exclusividad en los productos y servicios ofrecidos.
-La posibilidad de la apertura de un negocio depende en buena medida de la empresa matriz, quien da en la autorización.

Publicado en EXPANSION