Catalunya

Catalunya

Posts 1-1 of 1
  • Dr. Jaume Cañellas Galindo
    Dr. Jaume Cañellas Galindo    Group moderator
    The company name is only visible to registered members.
    Maragall asegura que no le mueve el resentimiento, durante la presentación de su libro de memorias.
    Maragall, durante la presentación de su libro de memorias, ayer en Barcelona.

    • "Tengo el máximo respeto por mis adversarios, tanto si son socialistas como nacionalistas", dijo

    "Montilla, ya sabes lo que tienes que hacer". Pasqual Maragall presentó sus memorias (Oda inacabada, editada por RBA) ayer tarde en el Palau de la Música de Barcelona con un parlamento en el que no escatimó notas de la tierna ironía, la punzante agudeza y la iconoclasta heterodoxia que siempre han caracterizado al exalcalde de Barcelona y expresidente de Catalunya.

    Así, con gran desinhibición ("dicen los médicos que la causa el alzhéimer", ironizó sin contener la risa), Maragall terció en la reciente polémica sobre los coches oficiales. Explicó que él va en un viejo Ford Escort, de los que aún llevan dos letras en la matrícula, PC. "Algún día me la pegaré, porque siempre voy mirando las placas de los demás coches para ver si me cruzo con alguno más antiguo que el mío", dijo, y animó a su sucesor en la presidencia de la Generalitat, sentado en la platea, a prescindir del vehículo oficial y ponerse al volante de su propio coche. "Causa sorpresa cruzarse con una autoridad o una exautoridad conduciendo".

    Pero eso no fue lo único que Maragall pidió a Montilla en el Palau de la Música. También le rogó que espolee al conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, para que acometa sin demora un plan de promoción del Arxiu Joan Maragall. El expresident pidió incluso que levantaran la mano las personas que, entre los 1.500 asistentes al acto, hubieran visitado alguna vez el archivo de su abuelo poeta. Apenas se irguieron cinco o seis brazos. "No puede ser que en Catalunya no se conozca a Joan Maragall", se lamentó, y agregó: "Tresserras ya está en ello, quizás en dos o tres años, pero sería mejor que fuese ya, president".


    UN MENSAJE CALCULADO
    Entre ironía e ironía, que levantaron entregadas ovaciones de un público formado fundamentalmente por familiares, amigos, colaboradores y simpatizantes, Maragall aprovechó para colocar el mensaje que quería colocar desde que leyó los avances periodísticos de sus memorias, casi invariablemente centrados en su muy conocida y reiterada decepción con la cúpula del PSC --el partido en el que militó desde su fundación y que abandonó después de ser relevado por Montilla como cabeza de cartel-- y con José Luis Rodríguez Zapatero, por quienes Maragall se siente poco menos que traicionado.

    El mensaje que Maragall quería colocar --y que la presentadora del acto, Gemma Nierga, ya había sugerido en su intervención-- es que no le place que la recopilación de su vida, de su trayectoria personal y política, quede reducida a ese episodio de desamor político. Y mucho menos, que se pueda instalar la idea de que sus manifestaciones críticas con Zapatero, con Montilla y con el PSC están movida por el rencor.


    UN ADJETIVO PUNTIAGUDO
    Por eso, en presencia de Montilla y de la práctica totalidad de los miembros de la dirección socialista, que ocupaban las primeras filas de la platea, declaró: "No es cierto que el resentimiento sea lo único que me mueve". Frase que, dicha así, presidida por el adjetivo único, dejó la puerta abierta para más de una lectura.
    Maragall se declaró un fervoroso partidario de la democracia, incluso en su sentido más deportivo, vino a decir, lo que le impide ser presa del resentimiento. "Tengo el máximo respeto por mis adversarios políticos, tanto si son socialistas como si son nacionalistas". Y acto seguido defendió su vieja aspiración de que los candidatos electorales sean escogidos en unas elecciones primarias abiertas a los simpatizantes y no solo a los militantes de los partidos.

    Entre las peticiones a Montilla y el recuerdo de sus discrepancias con sus excompañeros, el expresident halló el modo de explicitar su apoyo al Gobierno tripartito: "Lo estáis haciendo muy bien, ya me perdonarán los de la oposición".


    VIDA CORTA, NOCHE LARGA
    Maragall aprovechó para exponer sus preferencias literarias y musicales (poesía, música clásica, jazz, flamenco) y su amor por la familia y los amigos. Y se despidió con un consejo: "Anem per feina! Pasadlo bien, que la vida es corta, pero la noche es larga".


    Fuente: elPeriodico.com : LUIS MAURI (1/12/2008)