FERNANDO ARRABAL
PEQUEÑO GRAN HOMBRE.
Lo entrevisté en varias ocasiones y en todas me sorprendió. Una noche que estaba charlando con el gran seductor Espartaco Santoni cruzó por el plató con una cruz a cuestas, como un surrealista nazareno. Aunque no lo pretenda, es un provocador. Cada declaración suya podría ser un escándalo si no hubiésemos perdido a estas alturas la capacidad de escandalizarnos. Nació en Melilla y por eso Borges lo presentaba como El Africano. Es hijo de un militar republicano condenado a muerte por sus ideas. De pequeño ganó un concurso de superdotados. A los 17 años estuvo a punto de ingresar en la Compañía de Jesús. Le apasionaban las matemáticas y el ajedrez. Bobby Fischer, el mejor ajedrecista de todos los tiempos, dijo que quería jugar al ajedrez tan bien como Arrabal. Le encantaría jugar una partida con Dios y está seguro de que, si le diera las blancas, le arrancaría las tablas. Tiene un centenar de premios que cuelga en el váter. El único premio realmente importante para él es el de sátrapa: <Trascendente sátrapa>, que no es un premio, sino un rango que comparte con genios como Umberto Eco o Dario Fo. La política no le parece una profesión demasiado seria. Es un sabio que sabe que lo que separa la sabiduría de la ignorancia es la mínima distancia y que lo que realmente desearía es ser santo. Los discípulos de Borges lo canonizaron en Buenos Aires. Cada veintitrés años lo someten a una peligrosa operación de pulmón. Es el autor español más representado en el mundo. Raro es el día que no hay en cartel varias obras suyas en París. Sin embargo, en España se le recuerda por haber visto a la Virgen María y por una monumental borrachera que cogió en un programa de televisión.
JESUS: Hablas con palabras perdidas en la sociedad de consumo: paz, amor, poesía...
ARRABAL: ¡Es al revés! ¡Estamos viviendo un renacimiento! ¡El renacimiento se hace con sangre, sudor y lágrimas! ¡Por eso hay tanta muerte! ¡Porque estamos renaciendo! Y yo creo que nunca ha sido tan hermosa la filosofía, la bilogía molecular. Podríamos hablar de las vacas locas. ¡Es un mundo tan fascinante la física cuántica! ¡Las matemáticas del ajedrez! Este tercer milenio ha dejado de lado ese refugio, ha acabado ese refugio de Nietzsche; es decir, el terminar con la esperanza.
JESUS: ¿España le trata bien?
SEGUIRÁ...
ARRABAL: Demasiado bien. No se dan cuenta de que tengo 67 años y me tratan como si fuera un niño travieso y siempre que me presentan como un loco que creyó en la Virgen María o que se emborrachó en Televisión Española...Es una forma como enternecedora de no ver la edad que tengo, de no ver lo que he hecho en mi vida.
MÁS TURBACIÓN
JESUS: Usted ha llegado a dar conferencias sobre masturbación, ¿verdad?
¿Tanto le interesa el tema de la masturbación?
ARRABAL: ¡No me interesa el tema de la masturbación! ¡Me interesa lo que se pensó de la masturbación y lo que se ha dejado de pensar de la masturbación! Me interesa que Voltaire piense que el peor de los actos que puede cometer una persona, que lleva a la muerte, es la masturbación; me ionteresa que Diderot piensa que el acto más horrible es la masturbación. Y eso que Voltaire y Diderot son personas de izquierdas, liberales. Uno le escribe a la zarina: <Es tan grave la masturbación que le ruego a usted que vigile los váteres de los cadetes>. Entonces llegó un hombre como Freud, en el año 1917, y dijo que la masturbación era la peor de las taras y que eso es convertirnos en musulmanes.. Eso dice, de una manera racista, insoportable. Es decir, ¿cómo es posible que durante años se haya pensado que haya que poner anillos con puntas para que no se masturbaran las personas? ¿Cómo es posible decir que el que se masturbara perdía la vista o perdía el oído o moría de manera tremenda? De pronto, la mismísima Enciclopedia británica cambia de opinión. ¡Eso es lo que me interesa! No me interesa en sí la masturbación. O sea, me interesa lo que pensó Voltaire y lo que piensa hoy la Enciclopedia británica. Dice que hay que masturbarse porque es bueno para las arterias.
JESUS: ¿Usted recomienda la masturbación?
ARRABAL: No. Yo no recomiendo. Hay gente que parece recomendar, y se diría que hay que recomendar, imponer la masturbación de cuatro a seis en los colegios de párvulos. Entonces, hemos pasado de una cosa a otra.. Eso es lo que quiero decir. Y eso es lo que hemos querido ver a través del pánico del surrealismo, y hoy con el colegio de patafísica: no demos como cierto lo que se nos repite. El propio Newton creía en dragones: el hombre más inteligente que parió madre...Un día estaba en Madrid. Leía un libro de un hombre que en ese momento me pareció el más inteligente que parió madre: Aristóteles. Es un libro que se titula De los animales. Lo leía en la cama, en Madrid, en la calle Madera. Estoy leyendo ese libro y dice de pronto ese hombre tan inteligente, ese hombre que es capaz de contar las patas de los insectos para ver que la haraña no es un insecto porque tiene ocho patas...Entonces, ¡ese hombre es un arácnido! ¡Ese hombre que defiende la monarquía y la república! ¡Ese hombre, de pronto, llega el momento y dice: <La mujer es inferior al hombre y yo tengo la prueba de que la mujer es inferior al hombre>! Pero ¿cómo es posible? Yo estoy rodeado de mujeres: mi madre, mi hermana, mi abuela, que son infinitamente más inteligentes que yo, más inteligentes que los hombres que están al lado. ¿Cómo es posible? Quiero ver la prueba que se me ha escondido , y Aristóteles dice: <La prueba es que la mujer tiene una muela menos> Se puede ser Aristóteles, contar las patas de una haraña y de una cucaracha y abrir la boca porque no le gustan las mujeres, abrir la boca para contar las muelas que tiene una mujer...Y yo me pregunto...No me hace reír Aristóteles ni me rebelo contra Aristoteles, sino contra mí mismo: ¿qué bocas no estoy abriendo yo ahora? Como Newton , ese hombre tan avaro.
JESUS: ¿Para usted tiene mucha importancia el sexo?
SEGUIRÁ...
ARRABAL: Capital.No solamente para mí, sino para todo el mundo que me he rodeado. A mí me hubiera gustado poder...y me gustaría ahora, me hubiera gustado estar ahí todo el día...como dicen esas canciones mexicanas. Sí...Es una fustración constante, porque no tengo el uniformepara el apetito que siento. He escrito un libro que fue una sensación mundial, un libro que me hizo mi mujer. Eso pasó en los años setenta. Cuando se publicó fue un escándalo. Hoy todos los escritores hacen lo mismo.
JESUS: Usted no podría pasar mucho tiempo sin hacwer el amor, ¿no?
ARRABAL: Si...Yo he pasado mucho tiempo sin hacer el amor, porque he estado muchos años tuberculoso, he estado en la cárcel...
JESUS: Pero ¿usted se considera una persona sexualmente viciosa?
ARRABAL: No, no. Yo creo que, en ese terreno, Houellebecq, ¡el gran escritor de hoy!, es el que dice las cosaas de una manera más precisa. Yo creo que el apetito que yo siento es, a lo mejor, el mismo apetito que siente usted o que siente la mayoría.
JESUS: ¿Cuántos años lleva casado?
ARRABAL: Pues cincuenta también
JESUS: Fantástico. ¿Cuál es el secreto?
ARRABAL: El secreto es...Yo creo que mi mujer es más inteligente que yo, infinitamente más modesta que yo, e infinitamente más buena. Sobre todo, su modestia y su inteligencia son inagotables. Ella lee más que yo y sabe más que yo. Antes de jubilarse fue una profesora en la Soborna, donde obtuvo el número uno en la prueba definitiva.
JESUS: ¿Cómo tienen ustedes organizada la casa? ¿Se la reparten?
CONTINUARÁ...
ARRABAL: Completamente separados. Es muy grande la casa y estamos completamente separados. Tenemos incluso teléfonos distintos. Todo está separado. En mi leonera no puede entrar nadie. Por ejemplo, mi hijo, que es doctor en Biología molecular, tampoco tiene derecho a entrar. Y yo tampoco intento romper las reglas. Vamos a los sitios comunes. Estamos en sitios comunes, pero mi mujer no tiene leonera, ella esás organizada..
JESUS: Usted no puede invadir el espacio de su mujer ni ella el suyo. Hay salones y ahí esdonde...
ARRABAL: No. Ni su teléfono. así es.
JESUS: Eso es un buen invento.
ARRABAL: Sí. Pero, al mismo tiempo por ejemplo, por momentos es fustrante.
JESUS: ¿Y si se traspasa lalinea?
ARRABAL: No se traspasa nunca. Hay un gran respeto desde siempre. Pero, por ejemplo, recientemente he tenido grandes choques mentales. Quizá sea el criterio de mi mujer el que interese, porque es un criterio más claro. Además, ella es la mejor escritora del mundo.
JESUS. Ustedes tuvieron dos hijos; ¿dejaron de tener contacto físico?
ARRABAL: Hay una cosa que mi mujer no puede hacer: mentir físicamente. No. Ni siquiera tengo contacto físico con mis hijos, pero les suelo acariciar y besar siempre que puedo. Y, además, de una manera talmúdica, mi hijo es quizá uno de los mayores especialistas en vacas locas, en biología molecular, y mi hija, de una manera talmúdica, no es completamente normal.
SEGUIRÁ....
JESUS: ¿A estas alturas de la vida, ¿Qué le da pánico?
ARRABAL: No encontrar la partida de ajedrez, la ecuación matemática, todos los días, el libro que a lo mejor puede llegar un día...
JESUS: ¿Le da pánico el vacío?
ARRABAL: Me parece impensable hoy en día. Por eso yo pienso como los pintores japoneses, que al llegar a los 80 años pintaban un paisaje mejor, pero esperaban diez años más. Yo creo que, como siempre que vengo a España, la genta me para y me dice: <No comprendemos nada de lo que escribe>. Yo creo que dentro de diez años me dirán: <¡Pero qué arte tiene usted!> Yo creo que dentro de diez años comprenderán menos, quizá yo me comprenderé menos aún. Y a lo mejor mi arte va a ser un poquitín mejor.
JESUS: ¿Cree usted en la inmortalidad?
ARRABAL: A mí me gustaría creer en la mortalidad. Es añoranza lo que tengo. ¿ Usted sabe? Yo, todas las noches y todas las mañanas, rezo. Como le dije a Borges. Rezo porque es absurdo para nuestro espíritu y para un pensdamiento tan racional como el mío. Yo, que detesto todo lo que huele a magia, a religión y, sin embargo, la inmortalidad yo creo que puede pasar a través de esa gran filosofía.
JESUS: Recibe más reconocimientos, señor Arrabal, fuera de España que en España.
ARRABAL: Es un reconocimiento diferente. De todas formas, en España yo soy célebre o relativamente célebre y absurdamente desconocido.
JESUS: ¿Y cómo se explica eso?
SEGUIRÁ...
ARRABAL: Porque no se conoce lo que he escrito. No se sabe qué he escrito. Se saben ciertas cosas, ciertas anécdotas, pero no se sabe lo que he escrito. Algunos no pueden imaginar que escribo un libro por año, por5 ejemplo. Ahora estoy haciendo uno sobre los actos que me parecen más importantes en mi vida, es un acto poético. La entrevista, y creo que está usted llevándola de manera admirable, cuando se la lleva, como la lleva usted, es un acto de creación poética. Y eso lo considero tan importante con un libro. Cuando la entrevista llega a este nivel que creo que está llegando, gracias a usted, la entrevista es así. O cuando una conferencia...Hay conferencias que he dado. Di una conferencia y el Rey me pidió...Cuando me dieron un premio y cuando y cuando tuve que hablar, yo le pedí al Rey: < Yo no puedo hablar: ¡quiero bailar!> . <¡Baile!>. Entonces creo que ese baile fue uno de mis momentos poéticos más significativos. Por ejemplo, entre los libros que se hacen, que yo publico para ganarme la vida; es lo de menos estos libros. Lo importante son los libros de bibliofilia, esos libros de un máximo de cien ejemplares y un mínimo de tres. Tres: uno para el pintor, otro para el poeta y otro para la Biblioteca Nacional. Ésos son los actos de libertad de poesía de amor.
JESUS: ¿Usted prefiere la inteligencia a la belleza?
ARRABAL: Claro. Si fuera bello, diría lo contrario. De todas maneras, ¿sabe usted?, todo eso son dones que derivan de la memoria. Como dijimos antes, la imaginación es el arte de combinar los recuerdos, ¡nada más ni nada menos! Si no hay recuerdos, no hay imaginación. El arte es servirse de la memoria, no es ni más ni menos. Y yo diría más, se puede ir a más:: incluso el amor, el amor es la autoternura que se siente de ver que nuestra memoria no es la cosa enorme que quisiéramos que fuera.
INTENSAS EMOCIONES
JESUS: ¿Qué es lo más grande que usted ha hecho, señor Arrabal?
CONTINUARÁ...
ARRABAL: Aprender a...Perdóneme, pero es que lloro porque me emociono mucho. Aprender a leer y escribir. Y, sobre todo, a amar.
JESUS: ¿Y lo más infame?
ARRABAL: Hay cosas infames que he hecho en mi vida. Creo que una de las cosas más infames que hice fue la ocupación en Mayo del 68 del Colegio de España. Uno de los rarísimos actos políticos que he hecho en mi vida. Y me pareció una cosa infame: fui engañado, me dijeron que los becarios estaban de acuerdo con la ocupación. Eran franquistas y les pareció muy mal que yo ocupara el Colegio. Yo impuse esa ocupación pero fuera de las bayonetas, hasta que me dijo Bendit: <¡ Espérate hasta que lleguen los obreros de la fábrica>!. Entonces, durante la noche, hice una asamblea general. Vuelvo a llorar...perdóneme, es que me emociono.
JESUS: Y se arrepiente.
ARRABAL: De todo lo que he hecho eso es lo peor: obligar a mantener allí unos becarios que no querían. Era el año 68, y ellos no querían que se ocupara el Coñegio de España por razones evidentes. Todo esto tiene finales jocosos. Es decir, cuando llegan por fin los obreros, que yo hice venir con Bendit. ¡Era muy bonito ver a aquellos...! Los becarios se fueron.
JESUS: Pero de ese momento ¿qué recuerdo le persigue?
ARRABAL: Es que dijeron que iban a mantener a aquello: pusieron jofainas con ácido sulfúrico para defenderse de la reacción. El caso es que la reacción, es decir, la policía, trece semanas después, ocupó el lugar sin ninguna lucha. Ocupó aquel lugar, cercaron el Colegio España de la Ciudad Universitaria, que es un sitio maravilloso, con una especie de barrera...Se cerró el Colegio España desde el año 1968 hasta el año 1983. Y en el año 1983, la embajada de España me llama y me pregunta: <¿Podemos abrir el Colegio? ¿Va usted a ocuparlo de nuevo>?. Es decir, que había quedado esa mancha de ser una persona que puede hacer barbaries de ese tipo. Las revoluciones pueden hacer barbaries. Cuando se piensa, por ejemplo, en esa imagen que vemos de una mujer con la cabeza cortada en una pica...Es una mujer que se llama casi como yo, la princesa de Lamballe, que era la gran amiga de María Antonieta. Los revulocionarios le cortaron la cabeza para mostrársela en la pica a María Antonieta en la cárcel. Pero fueron más lejos: le comieron el corazón. Le sacaron el corazón y se lo comieron. Pero fueron incluso más lejos: uno de ellos le cortó el sexo y se lo puso como bigote. Yo creo que, en cierto aspecto, la ocupación mía fue de este tipo: una barbarie más.
JESUS: ¿A sus años se piensa más en la posteridad?
ARRABAL: Cuando sueño, cuando pienso, cuando el uniforme que llevo encima no lo siento , es como si fuera todavía el niño, el joven. La verdad es que ni siquiera cuando visito...y visito muy a menudo los cementerios...
JESUS: ¿No ha cambiado de opinión sobre la muerte?
SEGUIRÁ:...
ARRABAL: Ha cambiado la opinión: tengo la impresión de que va a llegar mucho más tarde. Porque hay un...Esas cosas que ocurren en mi vida, asombrosas y para las que todavía no he encontrado la justificaci´on: cada 23 años me operan del pulmón de una manera siempre peligrosa. Cada 23 años. La última vez, naturalmente, a los 69 años. Por lo tanto, la próxima vez será a los 92. En fin, esto, como ve, no es nada racional.
JESUS: ¿Ha cambiado su opinión de la vida?
ARRABAL: Yo tengo la impresión de que la vida ha cambiado de opinión. Era horroroso vivir en torno a gente para la que, salvo surrealistas, <pánicos> o artistas, por ejemplo, las dos opciones eran comunismo o fascismo. ¡Qué horror!
JESUS: Entonces, ¿usted tiene la idea de que utilizó la violencia?
ARRABAL: Una vez en mi vida. Yo...tan pequeñito...una vez. La violencia es una abdicación de la razón. Es como la injuria, La injuria es el juramento de la jauría. ¿Para qué injuriar? ¿Para qué calumniar? Yo creo que habría que tener a nuestro lado a alguien como Teresa de Ávila o como mi mujer, gente que dice la verdad y que no...
JESUS: Pero lo que está claro es que el arte le ha hecho más feliz, le ha hecho más lúcido, le ha hecho más humano.
ARRABAL: Y a veces menos humano. El arte me ha permitido vivir intensamente. El arte me ha permitido jugar a ser Dios y a veces conseguirlo.
JESUS: ¿Qué tiene usted de humano?
ARRABAL: Mis flaquezas, mis debilidades.
JESUS: ¿Se ha sentido bien?
ARRABAL: Me he sentido muy bien con usted.
JESUS: Ah...¿y qué tiene de inhumano?
ARRABAL: Lo más inhumano es esa dedicación casi constante al arte y a la literatura. Debería dedicar más tiempo a la religión, a la filosofía, al amor.
JESUS: Lo mejor de todo es que ha conocido la pasión, ¿verdad? Por el ajedrez, o por la belleza, o por el talento, pero ha conocido la pasión..
ARRABAL: Pero siempre con la idea de que hubo gente que lo hizo mejor que yo. Como el curita de al lado de Sevilla, Ruiz López: él sí conoció la pasión del ajedrez y logró simbolizar el mundo en que vivía simplemente a través de una partida que se llamaba <la española>. Una partida bárbara, de combates, sangrienta.
JESUS: ¿Ha pensado ya en su epitafio?
ARRABAL: A mí me gustaría poner <¡Socorro!>
JESUS: Buenas noches.
ARRABAL: Buenas noches, Jesús.
FIN.