*Jamas te dejará*
¿Has pasado alguna vez por una época en donde la depresión y la baja autoestima han cobrado demasiada fuerza en tu mente y espíritu?
Yo pase por eso… En esa época de mi vida pensaba que la muerte era un consuelo, que en ella mis complejos e inseguridades por fin lograría acallar. Y, recuerdo que cuando elegí estudiar Psicología intentaba vencer aquella fuerza destructiva que hasta ese momento era más fuerte que yo. Pura ira comprimida se había convertido mi forma de vivir.
Siempre había pensado que los problemas podían ser resueltos si los vestía con vestiduras ligeras... Sí, alguna sustancia que por breves horas me llevase a otros parajes tal vez más placenteros. En fin, que mi caminar era incierto pues la vanidad y el egocentrismo tomo papel protagonico.
Mi muy mala puesta en escena sencillamente se convirtió en desastre. Aquellas frustraciones y tropiezos se tornaron en un cáncer en el alma.
En este doloroso proceso aprendí que no importa cuán difícil fuera para mí, tenía que expresar mis emociones y en eso me hice un experto. La poesía, la pintura y la música vinieron a ser un antídoto oportuno... Pero, nuevamente aquel vacío, aquella nube gris tarde o temprano volvía a tomar dominio de mi voluntad.
No hay tragedia mayor para un ser humano que ser preso de sí mismo. Preso de pensamientos torcidos y visiones fuera de foco. Poner las cosas en su justa perspectiva me tomó algunos años y demasiadas cicatrices por sanar. En mi vida he tenido altas y bajas, pero la depresión ya no es una alternativa y mucho menos la muerte.
Hoy con el pasar de los años y por la gracia de Jesús  he comprendido que en ocasiones hemos de pasar por en medio de desiertos y áridas montañas. Que en esa dura travesía el Señor jamas te dejará.
Salmos 27- 8-10 -  Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová; No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.
Serafín Alarcón Carrasquillo - tablitas1.blogspot.com